Cuando Patricio Lorente editó por primera vez un contenido en Wikipedia, hace una década, no sólo era imposible que se imaginara como el presidente de la Junta Directiva de la Fundación Wikimedia, el organismo que administra la popular enciclopedia libre. El platense de 46 años –electo hace una semana y por el plazo de un año en ese cargo– tampoco sospechaba entonces el abismal crecimiento de un sitio web que hoy se encuentra entre los diez más visitados del mundo, con aproximadamente 500 millones de consultas por mes y más de 80 mil editores voluntarios entre las 288 versiones de idiomas existentes.

Ocho años después de haber fundado Wikimedia Argentina y de haber sido invitado por primera vez a una de las conferencias anuales de la comunidad, a Lorente le tocó la hora de asumir ese desafío. "Me genera mucho compromiso. Hay un principio básico de esta comunidad que pasa por poner a disposición de cada persona del mundo la suma del conocimiento generado por la humanidad y, si es posible, en su propio idioma", aseguró en diálogo con Tiempo Argentino.

–Sos el primer argentino en asumir este cargo tan importante, ¿lo vivís de un modo especial?

–Lo veo como algo más simbólico. Nosotros tenemos una Junta Directiva diversa, pero hay dos temas que nos hacen sentir un poco en falta: de sus diez integrantes actuales, sólo hay dos mujeres y sólo un miembro que pertenece a un país del sur global. En ese sentido, involucrar editoras mujeres y más voces fuera de los países más desarrollados son dos de nuestras prioridades. Que hoy la Junta Directiva de la Fundación haya elegido como su presidente a alguien que no es de Europa Occidental o de Estados Unidos es una señal de integrar a todas las voces.

Uno de los desafíos principales de Lorente para este año como presidente tiene que ver con enfrentar ciertas amenazas al derecho a la privacidad y a la libertad de expresión.

–La esencia de este proyecto exige que no exista publicidad, ¿cómo se maneja eso desde lo financiero?

–Es una elección que tiene sus riesgos. Hasta ahora, no hemos tenido dificultades para cumplir con nuestro presupuesto y, de hecho, son muy pocas veces al año las que pedimos activamente donaciones por medio de nuestra página. También es cierto que, si bien en la escala individual, 65 millones de dólares es una cifra enorme, que ese sea el presupuesto necesario para sostener el quinto o sexto sitio más visitado del mundo es muy poco dinero. No conozco los presupuestos de Google, Yahoo o Facebook pero seguramente son cientos o miles de veces más importantes que el nuestro.

-La forma de crear conocimiento de Wikipedia, en la que todos pueden expresar su punto de vista, genera tensiones y sin embargo ha crecido continuamente, ¿creés que es un ejemplo de espacio democrático y de diversidad?

–Más que de democracia, lo vemos como un experimento de consensos, que si bien no significa unanimidad es mucho más que mayoría. Uno tiende a ver la superficie de Wikipedia, que son los artículos, pero debajo de eso hay relaciones sociales, amores, odios, tanto en la discusión sobre los contenidos como en el debate en torno a las normas que rigen la organización. En esta búsqueda de que todos los puntos de vista estén presentes, la existencia de personas que piensan distinto y que tienen a mano fuentes que dicen cosas diferentes es también un motor de creación y desarrollo de contenido para nosotros. 

–¿En qué sentido?

–Más allá de que en las discusiones la gente se apasiona y a veces se pierde la civilidad, cuando los editores entienden de qué se trata esto, tratan de ver cómo reflejan su punto de vista y muestran las fuentes bibliográficas de la manera más prolija y completa posible. Cuando esto pasa, el contenido surge con una riqueza que quizás no estaría presente si no estuvieran involucradas personas que pensaran distinto.

–¿Lo más rico que tiene Wikipedia son esas relaciones sociales?

–Completamente. Uno de los creadores del concepto de enciclopedia, el francés Diderot, dijo que para construirla era necesario que personas de todas las clases sociales participaran. Lo que subyace de esa frase es que, si no tenemos todas las voces, vamos a fallar en nuestra idea de compendiar la suma del conocimiento. Wikipedia es la forma de rescatar ese pensamiento.

El desafío de enfrentar las amenazas

Uno de los desafíos principales de Lorente para este año como presidente tiene que ver con enfrentar ciertas amenazas al derecho a la privacidad y a la libertad de expresión que atentan contra el funcionamiento de “la enciclopedia libre”. 

“Mudamos todos nuestros sitios a un protocolo https, que es una especie de canal seguro para el intercambio por Internet, porque muchos gobiernos tienen programas de vigilancia masiva sobre lo que hacen los usuarios en Internet".

En ese sentido, ya debieron actuar de manera contundente este año. "De hecho, la Fundación Wikimedia, en marzo de este año y junto a otras organizaciones de defensa de las libertades civiles, le planteó una demanda judicial a la National Security Agency y al Departamento de Justicia de los Estados Unidos, reclamando que den de baja esos programas".

Sin embargo, ahí no se agotan los problemas y desafíos ya que "también tenemos ejemplos concretos de wikipedistas que corren riesgo por editar, como aquellos que colaboran con temas de sexualidad en países en los cuales la homosexualidad está reprimida por ley", explica el actual prosecretario general de la Universidad Nacional de La Plata. 

Aunque hay varios actores involucrados, Lorente confía en lo que vendrá: "Nosotros queremos sumar todas las voces y la única garantía de hacerlo es logrando que aquel que quiera o necesite que sus contribuciones sean completamente privadas tenga la garantía de que va a ser así. Hay distintos frentes en los que se pelea esta lucha y, si bien no soy optimista en cuanto a que los gobiernos, en general, dejen de sentir la tentación de controlar, sí lo soy en cuanto a que creo que podemos hacerles frente."