El 14 de abril de 2004 fue el día en que Taringa! estuvo online por primera vez. En ese entonces, el sitio le pertenecía a Fernando Sanz, un estudiante secundario que había creado una plataforma que servía para intercambiar enlaces webs y de descargas. Pero esa plataforma creció tanto que no pudo hacerse más cargo ya que, según declaró, “era muy difícil mantener esa cantidad de gente”. La cuestión es que en noviembre de 2006, Sanz se la vendió a los Botbol y Nakayama. Matías, Hernán y Alberto juntaron sus ahorros pero, como no llegaban al precio final, pidieron prestado cinco mil dólares a un profesor amigo. Así adquirieron lo que ocho años después se convirtió en el foro de adolescentes más grande de habla hispana. “Cuando lo compramos y empezamos a trabajar en el proyecto creímos que era un proyecto que podía crecer. Luego, nos fue sorprendiendo porque era un sueño cumplido y lo que pensábamos terminó pasando. Eso, indudablemente, gratifica. Empezamos siendo una empresa de tres locos trabajando en una casa, después tuvimos nuestra primera oficina compartida con unos arquitectos, luego nuestra propia oficina y ahora somos cerca de 40 personas trabajando”.

A diferencia de Facebook, que está más orientado a la interacción entre personas que uno conoce offline, es decir, en la vida real, Taringa! mantiene la comunicación online y no está pensado para involucrarse entre conocidos, sino para que interactúen personas que tengan los mismos intereses.

¿Intereses comunes? “El humor funciona muy bien, después suelen ser muy populares los contenidos que tengan que ver con experiencias únicas de las personas”, cuenta Matías. Uno de los casos más famosos del foro fue el de un chico que había armado un bajo para dárselo a Paul McCartney cuando estuvo en la Argentina. “La gente se recopó y le empezó a dar puntos y a divulgar su sueño, llegó a los medios y él pudo cumplir la meta de entregarle el bajo a McCartney en la mano”. Toda esa experiencia la fue contando en Taringa! “Yo creo que el sitio funciona como un resumen de lo que pasa en la sociedad. Si bien en Taringa! solamente se ve una parte de todo lo que pasa en los países de Latinoamérica, empieza a demostrar los intereses, inquietudes, miedos, noticias, lo que los entretiene y sirve para analizar los temas que a la gente le interesan cada día”.

El sitio se financia con publicidad y, además de los links de me gusta, tienen un sistema de puntaje que hace aparecer las notas más arriba o más abajo en la plantilla compartida por todos los usuarios según la cantidad de entradas/votos. Uno de los casos paradigmáticos del sitio fue durante los saqueos masivos en Córdoba que ocurrieron el año pasado.

“Un usuario de Córdoba empezó a ver que un montón de gente mostraba lo que se había robado en los saqueos. Se indignó y empezó a tomar captura de pantalla de lo que publicaban esas personas e hizo un post a modo de denuncia diciendo que tal perfil dice que robó tal cosa y se armó una polémica grande porque la gente se empezó a indignar. Luego, la policía usó ese post para buscar a estas personas y juzgarlas. De alguna manera, uno siente satisfacción de que el trabajo que uno hace cumple un rol social, ya que terminamos colaborando con la Justicia”. Esto parecería atentar con el derecho de la privacidad de las personas, pero los saqueadores habían posteado las fotos de modo público, por lo tanto no se habría violado ningún derecho privado.

Hoy, Hernán Botbol vive en los Estados Unidos. “Seguimos trabajando para expandirnos y profesionalizarnos y seguir creciendo. San Francisco es la cuna de internet y el centro por donde pasa todo está allá. Eso nos ayuda a hacer nuevos negocios y seguir creciendo. Allá podemos tener contacto con medios internacionales e inversores de primer nivel”, cuenta Matías desde la oficina en Santa Fe y Callao.

A la vez, se están diversificando. Taringa! Música es una sección en la que se puede subir su música de forma gratuita. En 2009, distintas editoriales les iniciaron acciones legales por infringir la Ley de Propiedad Intelectual.

Pero presentaron un amparo legal y, con la salvedad de una editorial con la que irán a juicio este año, con el resto pudieron llegar a un acuerdo. “Nos comprometimos con la Cámara del Libro a facilitarles un canal de comunicación en el que ellos puedan monitorear los enlaces a sitios de descarga y nos dieron un listado de títulos que quieren proteger”, aclara la vocera de la compañía, Agustina Fourquet.

“También seguimos con otros proyectos como un sistema de publicidad autogestionada –cuenta, ahora, Matías Botbol– en el que la gente puede generar sus avisos para rotar en Taringa! Seguimos nuestro espíritu emprendedor que nos lleva a hacer cosas nuevas, a crecer, experimentar, nos estamos adaptando al acceso de celulares que viene creciendo un montón y vemos que hay muchas oportunidades de hacer cosas ahí porque un poco entendemos que el futuro va por los dispositivos móviles”.

Números para un furor sin fronteras

Por día, Taringa! tiene más de 17 millones de páginas vistas, es decir, cantidad de veces que un visitante hace click en su página.

A su vez, recibe 75 millones de visitantes únicos por mes, es decir, de personas que entran al sitio por primera vez y 140 millones de visitantes totales por mes que pueden ser personas que ya entraron y vuelven.

En total, tienen 25 millones de usuarios registrados que pueden acceder gratuitamente a todos los servicios de manera gratuita. Los usuarios generan 3000 post por día y más de 50 mil comentarios diarios.

Taringa! es el foro de habla hispana más grande. Los latinoamericanos son muy proactivos en las redes sociales y tienen una gran participación en Internet, pero Argentina se destaca sobre el resto. Taringa! sigue este promedio, ya que el 33% de los usuarios son argentinos, el 21% mexicanos, 10% españoles, 9% chilenos, 9% colombianos, 6% peruanos y el 5% venezolanos.

Si bien la audiencia mayoritaria de Taringa! está formada por jóvenes de 18 a 35 años (el 43% tiene entre 18 y 25 años y el 36% de 26 a 35), se trata de un público multitarget: el 13% del público tiene entre 36 y 45 años (13%) y el 8% más de 46.

Los hombres son los que más usan la red de contenidos ocupando un 58% del total, mientras que las mujeres representan el otro 42%.